Orden y desorden

Sentaos alrededor mío. Dejad de pensar, de observar a quién tenéis al lado vuestr@ y dejad de observar si vais correctamente vestid@s para la ocasión.

Escuchad el mensaje que a través de mi cada uno de vuestro “ser consciencia” va a expresar:

Estás viviendo desde un falso orden, lo que equivale a un desorden, caos total. Tienes que vivir desde el desorden total, haciendo que el auténtico orden  te lleve de regreso a casa.

El orden que te conduce por esta vida dia a dia lo único que está haciendo es que no veas por donde pasas, que des pasos para experimentar, e incluso que creas que estés haciendo lo correcto porque todo tu alrededor lo hace. No te das cuenta pero no avanzas y estás dando vueltas a un círculo.

Tu falso orden lo has creado mediante la ayuda de tu entorno y la sociedad, mediante miedos, prohibiciones, leyes, religiones, governantes, etc… Moldeándote desde el primer instante de vida en el vientre de tu madre, dejando atrás olvidado tu verdadero “ser consciencia”. Habiendo dado todo el poder de tu vida al ego, al falso orden.

El universo es un desorden total, provocando un orden tan perfecto que la mente humana no le encuentra sentido.

Si te mueves desde el verdadero desorden estarás permitiendo ser un “ser consciencia”, el cual es energía en constante movimiento, no estancada. Las piezas se juntarán mágicamente llevándote al sentir, quién eres, al Todo.

En el real desorden que te llevará al orden, no existe nada. Por lo tanto, es el todo, la creación; dejando fuera dolor, sufrimiento, todas las doctrinas religiosas, leyes impuestas, gobiernos, el nombre de padre-madre, hijo-hija tal como lo conocéis aquí en la Tierra. No tiene cabida el dinero, lo material, la superioridad o inferioridad, la ira, el deseo, la necesidad, responsabilidades, etc… Lo que ves como normal creado por esta sociedad es un falso desorden.

En el verdadero desorden- por lo tanto orden-, todo es energia, ser, ES. Un ejemplo es el mar, éste se mueve en un desorden perfecto creando un orden bello e inigualable, permitiendo un maravilloso mundo de vida. ¿Los peces todos van en la misma dirección? No, hay tal caos dentro del mar que el orden es perfecto para su convivencia. ¿Las nubes todas se mueven hacia la misma dirección? ¿Los pájaros o cualquier animal? ¿E incluso, somos tod@s igual de altos, tenemos el mismo color de pelo, los mismos rasgos físicos, somos todos como robots?

¿Qué está provocando que os mováis desde el falso desorden? El no permitiros escuchar el auténtico desorden que sois.

Empieza por comprender que cuando una persona se expresa dirigiendote a ti, es una de las formas que tu “ser consciencia” tiene para que te escuches, recibas el mensaje y provoque el paso al siguiente paso; aprendizaje que te permitirá seguir evolucionando. Cuando no permites escucharte a través de otra persona, lo que estás haciendo es provocando que la lección quede estancada en tí, con su consiguiente estancamiento del aprendizaje y permitiendo un sufrimiento en tu vida, ya sea de forma física o externa. Si no escuchas a una persona no te escuchas a ti mism@, no hay respeto y aceptación para quien eres tú y, por lo tanto, tampoco a la persona que tienes delante.

El falso orden es el famoso ego, el verdadero desorden es el Amor, la Verdad. A partir de aquí no intentes hacer nada, esto te llevará a SER.

Os amo

Jesús. “Tú”